La Frecuencia Electromagnética de los Aceites Esenciales: La Energía Curativa de la Naturaleza

¡Hola a todos, queridos lectores de «Encuentra tu esencia natural»! En esta ocasión, nos adentraremos en un tema fascinante que te llevará a descubrir el maravilloso mundo de los aceites esenciales y su sorprendente energía electromagnética. Prepárate para una lectura enriquecedora sobre cómo estos tesoros de la naturaleza pueden influir positivamente en tu salud y bienestar.

La Carga Eléctrica de los Aceites Esenciales

En el corazón de la naturaleza, los aceites esenciales poseen una característica intrigante: una carga eléctrica intrínseca que irradia armonía. Esta electricidad, compuesta generalmente por electrones o iones negativos, es curativa y saludable. Pero lo más asombroso es que estos aceites son, en esencia, energéticos, generando nanovoltios de electricidad en frecuencias de megahercios. Para medir estas energías, contamos con instrumentos especialmente diseñados, y debemos agradecer a Bruce Tainio de Tainio Technology en Cheney, Washington, por hacer posible esta hazaña. Sus descubrimientos nos han revelado datos sumamente interesantes:

La frecuencia de los aceites esenciales se sitúa en un rango impresionante de 52 a 320 MHz, lo que los coloca en la cima de todas las sustancias conocidas. ¡Y el aceite de rosa lidera este grupo con una sorprendente frecuencia de 320 MHz!

Cuando observamos el cuerpo humano, una persona sana oscila alrededor de los 62-68 MHz. A medida que esta frecuencia disminuye, los síntomas de enfermedades comienzan a aparecer. Por ejemplo, un descenso a 58 MHz puede manifestarse como un resfriado, mientras que la gripe se presenta a 57 MHz. A 55 MHz, la candidiasis hace su entrada, y el síndrome de Epstein Barr se asoma a los 52 MHz. El cáncer puede establecerse cuando la frecuencia corporal cae por debajo de los 42 MHz, y el proceso de la muerte inicia a los 25 MHz, culminando en 0 con la muerte misma.

La Energía Curativa de los Aceites Esenciales

Uno de los aspectos más sorprendentes de los aceites esenciales es su habilidad para elevar la frecuencia corporal a niveles donde las enfermedades simplemente no pueden subsistir. ¿Cómo es esto posible? Cada gota de aceite esencial es portadora de unas 40 mil moléculas de alta frecuencia de vibración que pueden penetrar cada una de nuestras células.

¿No te parece sencillamente asombroso? Los aceites esenciales de grado terapéutico poseen un poder sanador innegable, y su capacidad para adaptarse a las frecuencias naturales de nuestros órganos y emociones es realmente sorprendente. Cada aceite tiene su propia frecuencia única, y cada parte de nuestro cuerpo vibra en una frecuencia específica. Por ejemplo, la frecuencia ósea se encuentra entre 39-43 MHz, mientras que la frecuencia del cuello y partes inferiores oscila en el rango de 62-68 MHz.

La frecuencia de un aceite esencial puede atraer y resonar con frecuencias similares en nuestro cuerpo, mientras que las frecuencias más bajas tienden a absorber la energía negativa. La frecuencia electromagnética del aceite es lo que permanece en nuestro cuerpo, manteniendo los efectos beneficiosos durante un tiempo prolongado.

¿Por Qué Enferma el Cuerpo?

Nuestro cuerpo alberga trillones de microorganismos diseñados para descomponerlo después de la muerte. Estos microorganismos permanecen inactivos siempre y cuando las frecuencias celulares se mantengan elevadas, lo cual requiere nutrientes adecuados como oxígeno, agua y ejercicio, entre otros factores. Sin embargo, si estas frecuencias caen debido a una disonancia armónica o una baja tensión, los microorganismos se activan y liberan enzimas que descomponen las células para convertirlas en alimento.

Pero aquí llega una revelación importante: pensamientos y emociones negativas pueden reducir drásticamente nuestra frecuencia electromagnética. Un solo acceso de enojo puede disminuir nuestra frecuencia en 12 MHz en cuestión de segundos, y lo sorprendente es que podemos tardar días o incluso semanas en recuperar esa frecuencia perdida. Emociones negativas, traumas infantiles no resueltos y patrones de creencias transmitidos de generación en generación pueden fácilmente reducir nuestras frecuencias y contribuir al desarrollo de enfermedades.

Recuperando la Energía Vital con Aceites Esenciales

Cuando nos sentimos fatigados, enfermos o enfrentamos problemas de salud graves o crónicos, la solución está en permitir que los electrones restauren el voltaje en el órgano afectado. Una de las formas más efectivas de lograrlo es a través de los aceites esenciales.

Todos los aceites esenciales certificados como puros y de grado terapéutico tienen una frecuencia electromagnética que puede devolver al organismo su estado natural de salud. Algunos aceites esenciales tienen frecuencias especialmente elevadas y pueden sanar tanto a nivel físico como emocional, restaurando y activando las células y el ADN a su estado natural de armonía.

Una sola gota de aceite esencial tiene la capacidad de comunicarse con las innumerables células de nuestro cuerpo, permitiendo que sus propiedades se extiendan por todo nuestro sistema, desde el torrente sanguíneo hasta las células individuales.

  • Un aceite esencial con la frecuencia electromagnética de un órgano, lo restablecerá a su estado de salud natural.
  • Un aceite esencial de frecuencia electromagnética elevada, podrá abordar con éxito la enfermedad en casos graves o crónicos como pueden ser el cáncer, alzheimer, enfisema, etc.
  • Tan solo una gota de aceite esencial tiene la capacidad de comunicarse con los trillones de células que tiene nuestro cuerpo, por lo que basta una pequeña porción, para que las cualidades de la misma, circulen por todo nuestro cuerpo, torrente sanguíneo, células, etc.

Equilibrando y Armonizando

Cada órgano posee su propia frecuencia electromagnética, y los aceites esenciales son únicos en su capacidad para cargar electricidad a través de la membrana celular, elevando así las frecuencias para prevenir y sanar enfermedades. Estos aceites tienen frecuencias más altas que cualquier otra sustancia natural conocida, creando un entorno donde las bacterias, los virus y los hongos no pueden sobrevivir.

Mezclar o combinar aceites esenciales amplifica las frecuencias a esto se le llama “sinergia”.

Al aplicar el aceite esencial al cuerpo humano con una frecuencia en particular, la alta frecuencia del aceite elevará la calidad vibratoria de ese individuo.

Si algunos aceites son mezclados, cada uno teniendo una frecuencia diferente de MHz, el resultado será una nueva frecuencia que puede ser más alta o baja, según el promedio final de la suma total de los MHz de todas las esencias que componen la fórmula.

Cuando aplicamos aceites esenciales sobre la piel a través del masaje, son absorbidos por el torrente sanguíneo en cuestión de segundos y permanecen en un cuerpo sano durante hasta 8 horas. La aplicación de calor en el área de aplicación acelera la absorción y los resultados.

En resumen, esta información demuestra el potencial transformador que poseen los aceites esenciales.

¿Has experimentado ya una mayor vitalidad gracias a ellos? Nos encantaría saber tu opinión y experiencias en los comentarios. ¡Hasta la próxima, queridos lectores!

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