La Historia de la Mente Inquieta
Cuenta una vieja historia que un joven buscador de sabiduría viajó hasta lo alto de una montaña para encontrarse con un maestro. El ruido en su cabeza era insoportable. No importaba cuánto lo intentara, sus pensamientos nunca se detenían. Cuando llegó, el maestro lo recibió en silencio. El joven no pudo evitar soltar todas sus preocupaciones de golpe
— Maestro, mi mente no para. Estoy agotado. Intento concentrarme, pero me pierdo en mis propios pensamientos. No puedo tomar decisiones porque siempre dudo de todo. – Dijo el joven.
El maestro lo escuchó pacientemente y luego le pidió que lo siguiera hasta un lago. Cuando llegaron, el agua estaba completamente en calma, como un espejo. El maestro tomó una rama y comenzó a agitar la superficie. – Esto es tu mente Llena de pensamientos, preocupaciones y ruido.– Dijo
El joven asintió. Así se sentía todo el tiempo. Entonces, el maestro dejó caer la rama y esperó. Poco a poco, las ondas se fueron disipando hasta que el agua volvió a ser un reflejo perfecto. – Y esto es tu mente cuando aprendes a respirar. –
David Hawkins lo explicaba en su escala de conciencia. Las vibraciones más bajas—miedo, culpa, frustración—te mantienen atrapado en esa turbulencia mental. Pero cuando aprendes a respirar conscientemente, sucede algo extraordinario:
– Tu mente deja de luchar.
– Tu cuerpo sale del estado de alerta.
– Las respuestas aparecen sin
esfuerzo.
No necesitas más información. No necesitas esforzarte más. Solo necesitas aprender a calmar tu mente.
El Poder de la Inhalación y los Aceites Esenciales
La respiración consciente es una herramienta poderosa, pero cuando la combinas con aceites esenciales, el efecto se potencia.

¿Sabías que al inhalar aceites no solo estás obteniendo los beneficios del aceite que estás usando, sino que también oxigenas más tu cerebro, nutres tus órganos y te conectas con tu yo interior? Si sientes tu mente alterada, que no puedes pensar con claridad, aquí te dejamos varias recetas que te ayudarán a recuperar el equilibrio.
1. Roll-on para la Concentración
Ideal para mantener la mente enfocada y
alerta.
– 10 ml de aceite portador (V6, almendras o
fraccionado de coco).
– 5 gotas de aceite esencial de romero.
– 5 gotas de aceite esencial de menta.
– 5 gotas de aceite esencial de limón.
Modo de uso: Aplicar en las sienes, la nuca y las muñecas antes de estudiar, trabajar o cuando necesites claridad mental.
2. Spray Relajante para Calmar la Mente
Perfecto para momentos de tensión o
cuando necesites un respiro.
– 30 ml de agua destilada.
– 1 cucharadita de alcohol de 70 o agua de
hamamelis.
– 5 gotas de aceite esencial de lavanda.
– 5 gotas de aceite esencial de incienso.
– 3 gotas de aceite esencial de naranjo
dulce.
Modo de uso: Agita bien y rocía en el ambiente, en la almohada o alrededor de tu espacio de trabajo para crear un ambiente de calma.
3. Mezcla de Uso Tópico para Relajar la Mente
Ayuda a aliviar la tensión y bajar el ritmo
mental.
– 1 cucharada de aceite portador V6.
– 4 gotas de aceite esencial de vetiver.
– 3 gotas de aceite esencial de ylang-ylang.
– 3 gotas de aceite esencial de lavanda.
Modo de uso: Masajear en la planta de los pies, la nuca y las muñecas antes de dormir o cuando sientas la mente muy agitada.
4. Roll-on para la Paz Interior
Para esos momentos en los que necesitas
centrarte y encontrar calma.
– 10 ml de aceite portador.
– 6 gotas de aceite esencial de sándalo.
– 4 gotas de aceite esencial de lavanda.
– 4 gotas de aceite esencial de bergamota.
Modo de uso: Aplicar en los puntos de pulso e inhalar profundamente para centrarte y recuperar la serenidad.
5. Difusión para Serenidad Mental
Crea un ambiente de calma y
bienestar en casa o en el trabajo.
– 3 gotas de aceite esencial de lavanda.
– 3 gotas de aceite esencial de incienso.
– 2 gotas de aceite esencial de stress Away.
Modo de uso: Añadir al difusor con agua y dejar actuar durante 30 minutos para relajar la mente.
6. Difusión para Despejar la Mente
Ayuda a despejar pensamientos y aliviar la
fatiga mental.
– 3 gotas de aceite esencial de romero.
– 3 gotas de aceite esencial de limón.
– 2 gotas de aceite esencial de menta.
Modo de uso: Añadir al difusor y dejar que la mezcla refresque tu mente y mejore tu concentración.
Si alguna vez sientes que tu mente no para, recuerda la enseñanza del maestro: deja que el agua se asiente. Respira, inhala aceites esenciales y confía en el proceso. Con estas recetas y un poco de práctica, lograrás encontrar la calma que necesitas para mejorar tu bienestar y calidad de vida.
¡Prueba estas recetas y cuéntame cuál ha sido tu favorita! Te leo en los comentarios. 💛

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